Desde la acción conjunta
voces que se unen necesariamente,
perdurablemente acalladas.
Resistiendo dignamente.
A dos voces -casi susurro- y a favor
de muchas otras:
Las silenciadas,
pero también las resistentes.
Eso de la resistencia
es necesario, muy conveniente...
como el aire para el fuego,
como el hombre para el tableteo.
Es mejor cantar llorando y morir.
Que morir sin haber cantado y llorando.
Cuando se unen las voces
no son las voces las que se unen,
son la intenciones, aquellas,
que se ensamblan en gritos casi desesperados
y a la vanguardia,
como canciones,
como fuertes canciones que lloran y mueren,
mueren para resurgir. Vida para todos.
Las voces hacen frente,
están en la fila primera de la confrontación.
Estas, nuestras voces:
una de millones.
Si persiste la opresión
permanecerán las voces,
voces, para la liberación,
desde la acción y la canción.
Pero nunca desde la omisión.
Kankara
No hay comentarios:
Publicar un comentario